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La mano de Noxus


-Por fin, mi primera batalla de verdad.- Pensó el joven noxiano. Era la primera vez que Darius se encontraba en un campo de batalla de verdad, frente a enemigos de verdad. Ya estaba cansado de entrenar con sus compañeros con armas de madera o disparar virotes a muñecos de paja.

Quería sentir lo que era matar a un hombre por primera vez, quería ver de que era capaz cuando su vida dependía solamente de su habilidad con el arma. Por fin vería los resultados de su duro entrenamiento al probarlo con el principal enemigo de su nación, Demacia.

A Darius, pese a su inexperiencia, lo habían destinado a la vanguardia del ejército, junto al resto de los más veteranos para liderar el ataque. Pero no lo lideraría él, sino a Lord Sangriento, el general con más prestigio de todo el ejército noxiano.

El cielo estaba nublado y según sus superiores podría haber una tormenta durante el transcurso de la batalla. El lugar en el que se desarrollaría era precioso, a pié del Monte Targon. Era una gran explanada verde, perfecta para pasar un fin de semana, pero no era momento de pensar en esas cosas. Dentro de relativamente poco en vez de plantas y animales habría heridos, muertos y sangre, haciendo que pareciera un paisaje desolador.

-¿Qué haces aquí parado?- Le dijo alguien. Al girarse no sabía de quien se trataba ya que su cara estaba tapada por la visera del casco. -Deja de hacer el vago y ve a la tienda principal a prepárate.

Sabía perfectamente a que tienda se refería. Era la más grande y estaba justo en mitad del campamento. Al entrar le empezaron a llorar los ojos del humo que provenía de dentro. Había varios herreros con los fuegos de sus forjas encendidos, preparados para afilar armas o moldear piezas de armaduras que no encajaban. Darius se dirigió a la mesa donde estaban sus cosas y se puso la armadura.

Mientras se colocaba la hombrera derecha de su armadura, pensaba en todo lo que vivió durante su estancia en el campo de entrenamiento del ejército de Noxus. Siempre recordaría su primer día en la academia de guerra. Todos sus compañeros estaban muy nerviosos porque tenían miedo de que los rumores sobre los novatos fueran ciertos.

Esos rumores los difundía normalmente la élite del ejército. Siempre decían que, si algún recluta no daba la taya los tiraban a un foso lleno de lobos u otros animales salvajes que no habían comido en una semana. Darius era demasiado listo para saber que lo único que pretendían con eso era buscar a lo más mejores, además, si fueran ciertos tampoco le importaba. Sabía que a él no lo tirarían a los lobos.

De sus compañeros era el único que no parecía nervioso cuando comenzaron las pruebas de aptitud. La prueba consistía simplemente en combates individuales para evaluar el nivel de cada uno. A Darius le enviaron al nivel superior inmediatamente tras derrotar a todos sus compañeros, incluso cuando le atacaron todos a la vez.

En el nivel superior había muy pocos reclutas como él. La mayoría ya habían estado años entrenándose, incluso algunos habían participado ya en alguna guerra. El entrenamiento en el nivel superior era muy duro, solo apto para los más fuertes. Pero no entrenaban con el resto de reclutas, a las afueras de Noxus, sino que tenían que irse a la parte sur del continente, a la Selva de Kumungu.

Tenían que viajar a pie y se tardaba una semana o dos, dependiendo de si había tormentas de arena en el desierto de Shurima y, por si fuera poco, solo se les permitía descansar dos horas cada día. Si en algún momento les convocaban para la guerra tendrían dos días de descanso, pero cuando finalizara la batalla tendrían que volver a la selva a terminar con el entrenamiento.

Cuando finalmente llegaban a la Selva de Kumungu les daban una espada de madera para defenderse. Tenían que permanecer allí y sobrevivir como pudieran. La mayoría o moría o acababa lo suficientemente mal como para permanecer en el ejército debido a las criaturas que habitan Kumungu o a las numerosas plantas venenosas.

Antes de que a Darius le llamaran para combatir contra Demacia tuvo que enfrentarse a su capitán al cual llamaban Doloroso. Era uno de los más estrictos y el que más hacía sufrir a sus subordinados. Le faltaba un ojo y la mitad de la cara, pero se la tapaba con una máscara. No tenía brazo derecho, pero si una prótesis mecánica forjado con una aleación de hierro noxiano y acero yordle. Pero lo que más imponía era la enorme hacha de doble filo que siempre llevaba a la espalda.

-Me han dicho que te has ofrecido voluntario. Aún no estás preparado para ir a la guerra. – Dijo Doloroso a Darius antes de que se marchara.

-¿Y tú que sabes si estoy preparado o no? – Respondió Darius, tirando la mochila con la tienda de campaña al suelo.

-Es cierto, no sé si estás preparado o no, pero lo que si se es que llegaste aquí hace poco y aún no te he visto combatir.

-Pero si cada día me peleo con las bestias salvajes y algunas veces con algún compañero por molestarme.

-No me has entendido.

Dicho esto, Doloroso le tiró una espada a los pies de Darius. Cuando la empuñó Doloroso hizo lo mismo con su hacha de doble filo.

-Demuéstrame que eres un soldado de verdad. Será un duelo a primera sangre, si me haces un corte antes que yo te podrás ir, pero si no seguirás en esta selva dos años más. ¿Entendido?

Darius asintió.

Antes de que pudiera empezar el combate el resto de sus compañeros se pusieron a mirar. Algunos subidos a los árboles, otros en el suelo, atentos al combate que se iba a producir y gritando y animando al grito de “Pelea, pelea”.

Darius hizo el primer movimiento. Lanzó una estocada hacia el pecho de Doloroso, pero este con un salto hacia atrás esquivó el ataque. Con la segunda estocada, dirigida al antebrazo derecho, el acero de ambas armas se juntó, haciendo un sonido metálico que, al menos para Darius, sonaba más alto que los gritos de sus compañeros.

-¿Eso es lo mejor que sabes hacer? -Le gritó Doloroso. -Te podría esquivar hasta una tortuga ciega con lo lento y predecible que eres.

Mientras la espada de Darius y el hacha de Doloroso estaban chocando, Doloroso le dio un puñetazo a Darius que le hizo retroceder hacia atrás. En ese momento Doloroso empuño el hacha con las dos manos y lanzó un ataque hacia la cabeza de Darius.

Por suerte, Darius se agachó, pero no lo suficientemente rápido como para que Doloroso no le cortara algunos pelos de la cabeza. Darius dio otro salto hacia atrás para tener algo de distancia con Doloroso.

-¿Tienes miedo de que te corte la cabeza, novato? -Le dijo alguien que tenía al lado.

-Seguro que se lo ha hecho encima. -Le dijo otro.

-¡Cobarde, cobarde! -empezaron a gritar el resto.

Darius, lleno de rabia, le dio una patada en el estómago al que tenía más cercano. Por suerte, vio el hacha que se acercaba hasta su torso y bloqueó el ataque con la espada.

-No te desconcentres chico. -Le dijo Doloroso. -Estas luchando conmigo, no con ellos.

Aun seguían el hacha y la espada tocándose cuando dijo eso. Si seguían así lo más seguro es que Doloroso acabara haciendo sangrar a Darius con su hacha, así que tenía que actuar rápido porque sus ataques eran tan potentes que le era muy difícil resistirlos.

Dio otra patada con la misma pierna, pero esta vez no hacia una persona, sino a por un par de piedras que había en el suelo, haciendo que impactasen en la cara de Doloroso. Este cerró el ojo que le quedaba sano.

Darius aprovechó el momento e hizo fuerza con su espada, haciendo que tanto la espada como el hacha salieran por los aires. Justo después, Darius le devolvió el puñetazo en la cara a Doloroso y fue a coger ambas armas mientras Doloroso se recomponía del golpe.

-Eso es jugar sucio. -Le dijo.

Acto seguido Doloroso se le abalanzó, pero con el puñetazo se había vuelto algo más lento, por lo que, cuando lo tenía casi encima, Darius le dio un golpe con la empuñadura de la espada en el pecho que le hizo caerse al suelo.

Tendido en el suelo Darius le pisó ambas manos y, con el hacha, le hizo un corte en la máscara.

Todos sus compañeros se alejaron de allí, como si temieran represarías de Darius por llamarlo cobarde. Darius simplemente recogió la mochila del suelo y, cuando se levantó Doloroso, Darius le devolvió el hacha.

-Quédatela -le dijo Doloroso.

Después de una semana de viaje allí estaba, al pie del Monte Targon a punto de enfrentarse a Demacia.
Terminó de colocarse la armadura y, cuando estaba colocándose el hacha de Doloroso a la espalda, se le acercó Lord Sangriento.

-Prepárate chico, está a punto de empezar.

Todos los noxianos estaban ya en sus posiciones de combates, listos para empezar. Darius, que se encontraba en primera línea, estaba esperando la orden de su comandante para atacar.

Antes de que su comandante diese orden de ataque, todos miraron al cielo por él la sombra de un gran águila que sobrevolaba la posición del ejercito noxiano. –Eso significa que los demacianos están listos para el combate también. –Dijo el comandante.

El pájaro voló hasta donde se encontraba el ejercito de Demacia, desapareciendo entre la multitud. Darius, que no prestó atención al asunto, agarró su hacha con fuerza porque sabía que el momento de empezar llegaba, y no se equivocaba, porque acto seguido su comandante bajó su brazo con un sonoro.- ¡A LA CARGA!

Darius empezó a correr en dirección al enemigo, levantó su hacha por encima suya y se lanzó directo a su primera víctima, un soldado no mas mayor que él con un escudo con el emblema de Demacia y una espada corta.

Al embestir contra él, Darius consiguió abollar el escudo y lanzarlo por los aires con su golpe de hacha, mientras que la espada del demaciano chocó con la armadura de Darius haciendo que rebotara hacia atrás.

Darius se volvió a colocar su hacha en una posición cómoda tras el golpe mientras el demaciano daba un salto hacia atrás para mantener la distancia para volver a atacar. Mientras ambos se dirigían para asestarse nuevos golpes, Darius veía a su derecha como otro demaciano venía corriendo a por él.

Sin dudarlo un momento, Darius se paró en seco, estiró el brazo, y al ver como ambos demacianos estaban lo suficientemente cerca, giró sobre sí mismo para asestar un golpe giratorio y dar a ambos.

Ambos demacianos se desplomaron en el suelo mientras Darius recomponía el equilibrio del giro. Miró a la derecha y fue directo a por la siguiente víctima de su hacha, un soldado con armadura ligera y con dos espadas que le estaba dando la espalda a Darius.

Sin dudarlo un segundo, fue corriendo hacia él, dio un gran salto, y le asestó un hachazo en la espalda haciendo que callera al suelo. Justo después de sacar su hacha del cuerpo del demaciano, escuchó un grito de rabia detrás de él y, al girarse, Darius recibió un puñetazo que por poco le hace caerse al suelo.

De repente vio un destello de luz. Pensó que sería un trueno de la tormenta que estaba cayendo, pero no era así. Por suerte reaccionó rápido y se apartó del rayo de luz que había lanzado alguien, pero la mayoría de sus compañeros no fueron tan rápidos. De ellos solo quedaban las armas o escudos tirados por el suelo mientras una risa chillona sonaba.

Mientras estaba en el suelo alguien se le abalanzó hacia él con una daga en la mano. Había dejado caer el hacha al apartarse del rayo de luz y no tenía ninguna forma de escapar. Las gotas de sangre le cayeron a la cara cuando una lanza atravesó el cuello del demaciano.

Apartó el cuerpo de un empujón y lo dejó agonizando para ir a buscar su hacha. Pese a la tormenta que había no le resultó muy difícil encontrarla por el tamaño que tenía. La agarró con fuerza con la mano izquierda y se juró que no volvería a soltarla.

Tenía delante de él un demaciano que no parecía tan enclenque como el resto. Su armadura era similar a suya, con grandes hombreras y sin casco. Sujetaba una gran espada con las dos manos, por lo que el estilo de lucha sería similar al de Darius. Cuando el demaciano atravesó con su espada el torso de un noxiano se fijó en Darius y fue directo a por él.

En ese momento cayó un trueno cerca de ellos. El demaciano le gritó algo pero no lo pudo escuchar bien por el ruido del trueno, el cual le dejó con los oídos pitando. Por el ruido se mareó un poco, pero eso también le ocurrió a su contrincante, que, pese a estar muy cerca suya falló el ataque.

El siguiente ataque del demaciano no falló. Fue directo a la cara descubierta de Darius, pero lo consiguió parar con el mango de su hacha la enorme espada que llevaba el demaciano. Empezó en ese momento un tira y afloja para tirar el arma del otro.

Darius no notó que alguien saltó desde su espalda hasta que le vio la sombra saltando encima del demaciano, lanzándole dagas de color negro mientras daba vueltas sobre sí misma durante el salto. Cuando llegó al suelo no sabía cuántas dagas había lanzado, pero solo había acertado dos. Una le dio en el antebrazo y otra la arañó la cara al soldado demaciano.

-Garen es mío – le dijo la mujer pelirroja quien, acto seguido, empezó a atacar. Darius los dejó luchar y decidió buscar una nueva víctima.

Se fijó en el resto de sus compañeros. Se quedó con la boca abierta cuando vio al legendario Sion en la batalla. Era más grande que cualquier hombre que había visto. No tenía casi armadura, pero no importaba. Cada vez que utilizaba su hacha se llevaba por delante por lo menos a tres demacianos.

Miró alrededor en busca de alguien, pero a Darius no le gustó lo que veía. Su general estaba muy nervioso, incluso parecía muerto de miedo ya que los demacianos les superaban en número.

Le hirvió la sangre a Darius al ver como Lord Sangriento ordenaba la retirada de la batalla. No se lo podía creer, no lo aceptaba. Darius empezó a correr lo más rápido que le permitía su armadura. Al llegar justo enfrente de su general, agarró su hacha y con todas sus fuerzas decapitó a su general enfrente de todo el ejército.

El mundo se paró un segundo. Todos le estaban mirando, y sabían lo que había hecho. Finalmente, Darius gritó lo más fuerte que pudo. -¡NOXUS NUNCA HUYÉ, NOXUS LUCHA!-. Esto hizo meya en todos los soldados, dándoles esperanza y deseos de victoria pese a ser inferiores en número a los demacianos, pero aún así, decidieron luchar.

Esa batalla fue recordada por muchos al ser la primera vitoria de Noxus en mucho tiempo frente a Demacia.

Imagen de perfil de Hotllum
19 años. Estudiante de programación y un viciado a los videojuegos desde que tengo uso de razón. Manqueo en cualquier línea desde finales la season 2.

19 Comentarios

  1. Imagen de perfil de draeth draeth dice:

    Te a faltado una parte, la parte en la que Katarina salta en medio de todo el ejercito demacia se hace una penta, mata a garen, mata a Darius, mata a Draven y en fin esas cosas que suele hacer ella. No en serio bonita historia sigue así :)

  2. Imagen de perfil de juanusso juanusso dice:

    Creo que no me equivoco al afirmar que has contado parte del lore de Darius con tus propias palabras y adornándolo un poco. Esta historia me ha gustado mucho más que la anterior y espero que la siguiente sea aún mejor. ^^

  3. Imagen de perfil de aitorstrak aitorstrak dice:

    Increíble como mola, seguid así estos post son geniales queremos más.

  4. ¡NOXUS NUNCA HUYÉ, NOXUS LUCHA! me quede sin palabras XD

  5. Imagen de perfil de osositos osositos dice:

    Gran historia, le faltaron poros, pero gran historia 😀
    No ahora en serio, esto juntado con el rework de Darius + Garen… tela

  6. Imagen de perfil de Cen1z4 Cen1z4 dice:

    Me he quedado roto cuando Darius ha matado a su general jajajaja.

    Buena historia, sigue así!!

  7. Imagen de perfil de Roxxy Roxxy dice:

    Increíble, soy capaz de quedarme embobada leyendo estas historias :)

    Mi enhorabuena, como siempre

    FRELJOOOOORD UPS

  8. Imagen de perfil de agarci agarci dice:

    Muy interesante tu relato, he votado por shurima! Me encantan los campeones que la habitan ^^

  9. Imagen de perfil de t0rcbiwtf t0rcbiwtf dice:

    la historia esta genial.
    aunque darius es un campeon que destesto c:

    1000 de verdadero me a llegado a quitar :c

  10. Imagen de perfil de josegoyou josegoyou dice:

    Buena historia, que pena que odie a darius. Espero que hagas otro hablando de Surima xD

  11. Imagen de perfil de Hotllum Hotllum dice:

    Hola chicos!
    Antes de que escribais lo que os ha parecido mi relato sobre Darius dos cosas.
    La primera es, ¿cuantas veces he escrito la palabra “Darius” en este relato?
    La segunda y muy importante. Os dejo elejir en que zona escribiré mi siguiente relato. Hay unas pocas, pero si queréis una en específico que no he puesto en la encuesta sed libres de proponerlo.
    http://strawpoll.me/5171967

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