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Despertar_Runa_Cap2

El despertar de la runa – Cap. 2


<<Habían pasado semanas desde la última vez que habló con alguien. No dijo nada, simplemente empacó y se marchó. En la Academia sabrían qué hacer, no era la primera vez que se iba repentinamente sin avisar, pero no podía evitarlo. En cuanto vio el anuncio de que cancelaba sus clases en los próximos dos meses, sabía que ya andaría lejos, no podía perder ni un segundo.

En lo alto de una duna, bajó del dromedario; la bajada era muy empinada, y no quería arriesgarse a que el animal se lastimara. Se tomó unos segundos para otear el horizonte, futilmente, porque sabía que no encontraría nada. Intentó chasquear la lengua, pero no pudo, pues todo lo que quedaba de ella era un pedazo de carne deshidratado. Empezó a pensar en Ryze, en el estudiante, en la Academia, en aquel libro… Antes de que se diese cuenta, miles de pensamientos inundaron su cabeza; muchos de ellos ni si quiera tenían sentido, Ezreal sentía que había perdido el control de su mente, que empezaba poco a poco a rayar la locura.

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Ezreal descansando al dromedario

Cuando creía haber perdido también el control de sus sentidos, algo resonó dentro de su cabeza. Vio la arena moverse, como haciendo un camino para él, marcándole la dirección a seguir. Sin embargo, algo extraño pasaba… El camino no iba a ninguna parte, sino que llegaba hasta él. Pensó que aquello debía haber emitido alguna clase de ruido, pero su mente embotargada lo aislaba de toda relación con el mundo, estaba apresado en una burbuja de realidad.

El camino se detuvo a pocos metros de él, y para cuando se quiso dar cuenta, se encontraba observando la inmensidad del cielo azul, flotando a varios metros sobre las arenas del desierto. Fue, sin duda, la experiencia más cercana al descanso que había tenido últimamente.

De repente, toda la ingravidez y el comfort desaparecieron, para dar paso a lo que le pareció una interminable caída libre. Sin embargo, al final de ésta no hubo un duro golpe, ni el crujir de huesos rotos, tan sólo hubo silencio. Ezreal contempló por unos segundos la arena resbalar hasta él desde lo alto de la duna, algunas corrientes de arena manchadas de una sangre oscura. Ezreal sintió un cálido colchón en la arena del desierto, y , sintiendo que un profundo sueño lo inundaba, se dejó llevar…

Entreabrió los ojos unos segundos y sólo alcanzó a ver algo oscuro. “¿Es… de noche?” pensó, incapaz de gesticular palabra. Algo desde abajo le levantó levemente la cabeza y dejó correr algo de agua por su boca. No podía moverse, pero abrió la boca por puro instinto de supervivencia. Logró abrir los ojos un poco de nuevo, y pudo observar borrosamente una figura con capa negra, aunque no distinguió más que su silueta.

Esta vez, sin embargo, el desconocido pareció darse cuenta de que le había visto, pues rápidamente soltó su cabeza y desapareció. Ezreal no intentó detenerle, aunque tampoco podría. Se rindió, no se sentía con fuerzas ni de pensar, y se dedicó a disfrutar del frescor que los mechones empapados en sangre le proporcionaban.

Y allí, durante dos días enteros, Ezreal se debatió entre la vida y la muerte, incapaz de moverse, despertando brevemente a periodos irregulares de tiempo. Finalmente, una de estas veces se despertó lo suficientemente fuerte como para mantenerse despierto más de algunos minutos. Intentó no hacerse más preguntas de las necesarias, porque aún le dolía la cabeza. No le preocupaba el misterioso ataque, pues ya sabía lo que había sido.

En lugar de eso, se preguntó dónde estaría Ryze. Ya le llevaba un día de ventaja cuando salió, y ahora sería un milagro encontrar tan sólo su rastro. Ni si quiera el propio Ezreal, explorador por excelencia de Runaterra, podía continuar una persecución sin rumbo, sin pistas, sin provisiones, sin montura… y malherido como estaba.

Sin duda era un suicido, pero dado lo lejos que había llegado, casi parecía más sensato continuar la búsqueda, pues tampoco podría salir con vida; se había adentrado demasiado en el desierto de Shurima, sin prepararse debidamente.

Por fin había conseguido levantarse, y a duras penas empezaba a caminar lentamente, arrastrando los pies. Mientras, contemplaba la interminable extensión de arena que le rodeaba, y que hace algunos años exploró a fondo a la cabeza de un grupo de investigación. De repente algo le despertó de su ensimismamiento, recordaba este lugar, pero no podía creerlo, estaba seguro de que aún le quedaban días de viaje hasta llegar. Parecía como si… de algún modo… Shurima se hubiera acercado a él… >>

Shurima, el Imperio bajo el desierto

Shurima, el Imperio bajo el desierto

He tardado más de lo que quería, pero al fin puedo sacar el segundo capítulo e iré publicando el resto de esta “miniserie” de una trama alternativa que he creado. Por supuesto, todos los nombres, personajes y localizaciones ficticias pertenecen a Riot Games, yo tan sólo los he moldeado para crear historias.

¿Qué os parece este segundo capítulo? ¿Os gusta? ¿Queréis más como éste? ¡Hacédmelo saber en los comentarios para publicar la continuación de la historia!

Imagen de perfil de Train27
18, estudiante de ingeniería informática. Me paso los días soñando y fantaseando, pero siempre sé cómo volver a la tierra. Actualmente trabajando a tiempo parcial en dos proyectos de videojuegos. ''La única manera de poder predecir el futuro es creándolo.'' - Peter F. Drucker

5 Comentarios

  1. Imagen de perfil de LEOZORD LEOZORD dice:

    “Ezreal descansando al dromedario” que generoso por dios.

  2. Imagen de perfil de juanillooo92 juanillooo92 dice:

    Que buena, te animo a seguir escribiendo. Mucho mejor que algunas historias de RIOT
    C=

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